Ideas & Consejos

Comparando el servicio que damos vs. el servicio que decimos dar.

Otra cosa que debemos tener en cuenta es que, no siempre el servicio que decimos dar, y recitamos casi de memoria, se parece al que en realidad brindamos.

Siempre que tenemos la oportunidad de hablar de servicio, no dejo de repetir lo que aprendí hace ya un tiempo “el servicio no se promedia”, si atendemos a veces bien y a veces mal, la experiencia para quien fue atendido fue buena o fue mala y al fin no evaluará el servicio como “más o menos”.Otra cosa que debemos tener en cuenta es que, no siempre el servicio que decimos dar, y recitamos casi de memoria, se parece al que en realidad brindamos.Podríamos preguntarnos entonces:¿Cuándo medimos que la entrega total se realice en el tiempo estipulado?¿Cómo medimos nuestra calidad de atención?¿Cuál es el porcentaje de faltantes o fallas en los pedidos que entregamos?¿Qué mecanismo tiene un cliente en nuestro comercio para comunicarnos su disconformidad en relación al trato esperado?No tenga duda que “Todo lo que medimos podemos mejorar”….Y si el resultado no es el esperado, no creo que sea una mala noticia, creo que una mala noticia sería pregonar lo que no cumplimos. Entonces, solo hay que mirar para adelante trabajando con responsabilidad en los ajustes, así de ésta manera poder tener una total coincidencia entre el servicio que decimos ofrecer y el que en realidad entregamos.Alejandro R. Bogado

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