Estoy convencido que vender es ayudar a comprar , y creo que para ayudar a comprar hay que preguntar , escuchar con atención y conocer los distintos elementos que están presentes para poder encontrar una definición a favor del cliente y a favor de nuestro comercio.
Nuestra economía cambio, como lo hizo tantas veces en la historia, y vamos a tener que hacer lo que mejor nos sale…TRABAJAR CADA VEZ MÁS Y MEJOR!!!...”
Cuantas veces decimos que el tiempo pasa volando, que increíblemente ya estamos en Septiembre, que no alcanzan las horas del día, que necesitamos un día con más horas, etc. etc.
Sabido es que sin un equipo lo suficiente experimentado y bien dimensionado estaremos en presencia de una organización que está condenada a ceder en calidad de producción.
Si alguien cree de que podemos trabajar en equipo sin comunicarnos debidamente, lo invitaría a que reflexione antes de no hacer lo imposible para desterrar esa mala práctica, y en tal sentido, me gustaría que repasemos juntos los beneficios de la buena comunicación entre éstas dos áreas fundamentales de nuestro comercio.
En la primer etapa de nuestro comercio corríamos tras las elecciones de nuestros clientes , que nos pedían lo que no vendíamos , que nos pagaban como nosotros no pagábamos , con entregas inmediatas que suplíamos a base de un gran esfuerzo.
Empresa y familia es un tema del que creo que no hablamos todo lo que tendríamos que hablar, sin embargo rige la vida de la mayoría de empresas que conocemos.
Muchas veces, en nuestros comercios, hay cosas que inexplicablemente no suceden. Y remarco “inexplicablemente” porque sabemos lo que tenemos que hacer, sabemos quién lo tiene que hacer y sabemos como lo tenemos que hacer.
Los equipos con los mejores jugadores no fueron los mejores equipos, aparentemente carecían de un objetivo compartido, de un buen dialogo, de un plan con un liderazgo tal, que hiciera que todos, mancomunadamente, dieran los mejor en pos de un bien común.
El inconveniente de tener productos faltantes en un comercio, al igual que tener un excesivo stock para combatirlo, muestra a las claras una metodología de compra que no cumple con el tipo de servicio que queremos brindarle a nuestros clientes.
En muchos negocios que conocemos pareciera que hay una poderosa ley que impide que las cosas se hagan de una manera distinta a la que “se hizo siempre”.
Seguramente no es el peor de los problemas, pero ciertamente no deja de ser un problema, ya que convivir con la desorganización tiene costos que superan lo económico, como el desaliento de los que tienen que alentar.
Por eso y bajo toda circunstancia la publicidad debería ser parte de un plan, no un hecho aislado sin coherencia con las expectativas del plan elegido por el comercio.
Demás está decir que la rentabilidad no está directamente relacionada a la facturación, de tal forma puede un negocio de baja facturación en pesos ser rentable, como otro que tenga una gran facturación no ser rentable.
Alguien o muchos podrían decir que somos “hijos del rigor” sin embargo, ante ese pensamiento, y conociendo lo difícil de cumplir con una agenda cargada de actividades, podría decir que no debemos poner toda la energía en arrepentirnos de lo que no hicimos, sino de poner esa energía en la mejora que demanda la coyuntura.
La multiplicidad y complejidad de las distintas tareas que se desarrollan diariamente en un comercio, requieren de una fluida, constante y efectiva comunicación .
O es más una expresión de deseo que una realidad con la que nos encontremos todos los días en nuestro comercio.
…fácil es decir que los clientes son importantes…, difícil es hacer cosas importantes por ellos….
Días pasado conversaba con un empresario cuando me consulto sobre como podía hacer para mejorar la productividad de un empleado que no estaba rindiendo lo esperado.
Si el título le suena a futbol no está tan desacertado, es más, le diría que como le ocurre seguramente a Ud. , todo es oportuno cuando tenemos vocación de reflexionar…
¿Cuantas veces nos toco entrar a algún comercio y estar esperando a que nos atiendan? ¿Y cuantas otras veces ocurrió, como si fuera una pesadilla, de que lo mismo ocurrió en nuestro comercio?
Hay detalles del servicio que a priori parecen menores, pero que directamente intervienen sobre la preferencia a comprar en uno u otro comercio, una de ellas es el horario de apertura.
Nuestra bendita actividad es tan intensa que nos invita, además de hacer el correspondiente balance, a planificar el año que comienza, cumpliendo con ésta importante premisa más allá de la experiencia, el tiempo o la energía que nos falte.
No todos los días, lamentablemente, tenemos la posibilidad de pensar nuestro negocio a futuro, sin embargo, no son pocas las veces que también pensamos en como crecer .
Los compradores, e inclusive nosotros cuando ejercemos el rol de compradores, hemos evolucionado en la técnica de la compra gracias a una herramienta tan poderosa como Internet.
No estoy convencido de que sólo “el ojo del amo engorda el ganado”, sin embargo no dudo de que lo contrario al control es el descontrol y que Ud. es el gran responsable del control de lo que pasa en su comercio.
Hace un tiempo ya, que cuando en algún comercio escucho la frase “eso es responsabilidad de todos” pienso que al lado debería leerse “eso es responsabilidad de nadie”.
Días pasados presencie un episodio que lamentablemente no me llamó la atención, y que además por lo repetitivo de la escena me llevo a preguntar “¿alguien prohibió el uso de la agenda en éste comercio?”.
Se que todos los días resuelve temas mayores y algunos no tanto… También estoy seguro, al igual que Ud., que no todas las respuestas son los las mejores, porque esos temas requerían “aparentemente” su rápida respuesta , ni buena ni mala , rápida. Y siempre que damos una respuesta rápida a veces sale bien y otras definitivamente NO.
Ya hablamos en alguna oportunidad sobre lo que debería pagarle a mis empleados , sin embargo hoy quiero abordar un tema que es consultado en la intimidad de muchas empresas , y ese tema es los “retiros de los socios” que trabajan en la empresa.
Independientemente de que todas cumplan con los requisitos previos, que estén acorde con los parámetros preestablecidos, hay un límite que tiene que ver con la capacidad que tenemos para administrar esas cuentas.
Más allá de las leyes que establecen los ingresos mínimos de las distintas categorías de los empleados, podríamos hablar de que hace un tiempo a ésta parte, con causales como la inflación y sus consecuencias, se distorsionó cierto equilibrio salarial que manteníamos en cada organización.
Permítame con todo respeto hacerle ésta pregunta, ya que no busco en la respuesta que me diga de cuantos pesos hablamos, busco simplemente reflexionar acerca de cómo trabajamos con uno de los índices más importantes de nuestra actividad.
A pesar de haber tenido el privilegio de vivir la experiencia desenfrenada del diario quehacer en el comercio, no deja de sorprenderme esa sensación de que todo es urgente, de que todo está por desbordarse, de que todo es un gran caos del que formamos parte, incluso a veces, inconscientemente orgullosos.
Todas las semanas visito diferentes comercios, algunos por trabajo y otros simplemente como un comprador, y veo claramente que hay dos tipologías bien marcadas.
Retomo el tema de la rentabilidad en nuestros comercios inspirado por el mensaje de muchos que, como Adrián Días (sanitarios Tesei), son conscientes de la importancia de éste tema.
Debo entender que si no la conozco en profundidad o simplemente no la tengo en cuenta, puedo estar incurriendo en el pecado comercial de subestimar a quien comparte mi territorio y mis posibilidades ciertas de ventas.
¿Tiene información chequeada en relación a como trabaja su competencia?